Miércoles, 28 de Febrero del 2024
$('#sl1').before('<div id="nav1">').cycle({
    fx: 'fade',
    speed: 300,
    timeout:  7569,
   	pager:  '#nav1'     }); 
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
+ homilias mensajes
EL TRIUNFO DE LA VIDA
arzobispadodehuancayo.org/?idt=12&id=1053&web=homilias-mensajes

Domingo de Resurrección (ciclo A): 20 de abril del 2014

Hch 10,34-43  -  Col 3,1-4  -  Jn 20,1-9

 

EL TRIUNFO DE LA VIDA

   En 1559, Bartolomé de Las Casas -defensor de los indios- escribió:

Dejo en las Indias a Jesucristo, nuestro Dios, azotado y afligido,

abofeteado y crucificado, no una vez, sino millares de veces.

   Hoy, los cristianos debemos ver a Jesús en los pobres que sufren

y, desde ellos, construir una sociedad más humana y fraterna.

Jesús, el Profeta de Nazaret, el amigo de la vida, nos sigue diciendo:

No tengan miedo a los que matan el cuerpo… (Mt 10,26ss).

 

El sepulcro vacío

   Desde Galilea, Jesús anuncia el Reino y sana a los enfermos,

acompañado de los doce apóstoles y de varias mujeres discípulas.

Todos ellos viven en un país ocupado por el imperio romano,

que para afianzar su poder, recurre a terribles ejecuciones.

   Aquel viernes, María la madre de Jesús, María de Cleofás y María

Magdalena estuvieron presente en la ejecución dolorosa de Jesús.

Su entierro tuvo que realizarse a toda prisa porque ya anochecía.

Como en muchas culturas, el sepulcro es un lugar a donde se acude

para liberar el dolor que se tiene por la pérdida de un ser querido.

   Sin embargo, la madrugada de aquel Domingo, cuando las mujeres

acuden al sepulcro de Jesús se encuentran con algo extraño: la piedra

está retirada, el sepulcro vacío, el cuerpo de Jesús ha desaparecido…

¿Habrán ordenado las autoridades sacar el cuerpo para deshacerse

de él en algún lugar desconocido? Tras una muerte atroz y humillante,

¿el Profeta Jesús se convertirá en uno más de tantos desaparecidos?

   Llorando y confusa, María Magdalena repite una y otra vez:

Se han llevado del sepulcro al Señor… Se han llevado a mi Señor

y no sé dónde lo han puesto… Si te lo has llevado, dime dónde está

   Entre 1980-2000, miles de peruanos pobres y campesinos fueron:

secuestrados, torturados, asesinados, arrojados en fosas comunes, 

desaparecidos… ¿Algún día se conocerá la verdad y habrá justicia?

Raquel llora desconsolada porque sus hijos están muertos (Mt 2,18).

 

Víctima reconciliada y reconciliadora

   Para verificar lo que María Magdalena les había dicho sobre Jesús,

Pedro y el discípulo amado corren, pero solo hallan un sepulcro vacío.

Sin embargo, cuando se dice que el discípulo amado vio y creyó,

se vislumbra una nueva luz: Según la Escritura, Jesús debía resucitar.

   Jesús, por su resurrección, es víctima reconciliada y reconciliadora.

Por eso, se acerca a María Magdalena… le pregunta por qué llora…

le llama por su nombre… y empieza a liberarla de sus angustias…

para que ella, en adelante, sea víctima reconciliada y reconciliadora.

   Tratándose de la reconciliación, no se busca olvidar el dolor,

sino asumirlo y proyectarse hacia el futuro de manera diferente;

solo así ese llanto, tristeza y angustia serán fuente de vida para otros.

Es por eso que Jesús le confía a María Magdalena una nueva misión:

Ve a decir a mis hermanos: Subo a mi Padre, el Padre de ustedes,

a mi Dios, el Dios de ustedes. De inmediato ella, ya reconciliada,

anuncia a los discípulos: ¡He visto al Señor! (Jn 20,11-18).

   Anunciar la resurrección de Jesús, no fue fácil para sus discípulos.

Cuando Pedro y Juan anuncian al pueblo la resurrección de Jesús,

de inmediato las autoridades judías muy irritadas los meten en prisión.

Al ser interrogados, Pedro lleno del Espíritu Santo responde:

Conste a todos ustedes y a todo el pueblo de Israel que este hombre

ha sido sanado en nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien ustedes

crucificaron y a quien Dios lo resucitó de entre los muertos.

Al prohibirles hablar y enseñar en nombre de Jesús, ellos responden:

Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído. Después,

al verse libres, se reúnen con la comunidad y oran a Dios diciendo:

Ahora, Señor, fíjate en sus amenazas y concede a tus servidores

seguir anunciando tu mensaje con toda seguridad (Hch 4).

   Las autoridades judías no podían soportar que el proyecto de Jesús,

considerado tan peligroso, volviera a resucitar y ser anunciado.

   En nuestros días, ¿por qué el anuncio de la resurrección de Jesús,

en vez de suscitar persecución, suscita más bien cierta indiferencia?

¿Hasta cuándo seguiremos viendo al Señor azotado y afligido,

abofeteado y crucificado, en sus hermanos pobres e insignificantes?

¿Qué nos impide anunciar la resurrección de Jesús y denunciar,

al mismo tiempo, a todos aquellos que le siguen crucificando?

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!   

J. Castillo A.

 

VOLVER A GALILEA

            Los evangelios han recogido el recuerdo de tres mujeres admirables que, al amanecer del sábado, se han acercado al sepulcro donde ha sido enterrado Jesús. No lo pueden olvidar. Lo siguen amando más que a nadie. Mientras tanto, los varones han huido y permanecen tal vez escondidos. El mensaje, que escuchan al llegar, es de una importancia excepcional. El Evangelio más antiguo dice así: ¿Buscáis a Jesús de Nazaret, el crucificado? No está aquí. Ha resucitado. Es un error buscar a Jesús en el mundo de la muerte. Está vivo para siempre. Nunca lo podremos encontrar donde la vida está muerta.

            No lo hemos de olvidar. Si queremos encontrar a Cristo resucitado, lleno de vida y fuerza creadora, no lo hemos de buscar en una religión muerta, reducida al cumplimiento externo de preceptos y ritos rutinarios, o en una fe apagada, que se sostiene en tópicos  y fórmulas gastadas, vacías de amor vivo a Jesús.

            Entonces, ¿dónde lo podemos encontrar? Las mujeres reciben este encargo: Ahora id a decir a sus discípulos y a Pedro: Él va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis. ¿Por qué hay que volver a Galilea para ver al Resucitado? ¿Qué sentido profundo se encierra en esta invitación? ¿Qué se nos está diciendo a los cristianos de hoy?

            En Galilea se escuchó, por vez primera y en toda su pureza, la Buena Noticia de Dios y el proyecto humanizador del Padre. Si no volvemos a escucharlos hoy con corazón sencillo y abierto, nos alimentaremos de doctrinas venerables, pero no conoceremos la alegría del Evangelio de Jesús, capaz de ‘resucitar’ nuestra fe.

            A orillas del lago de Galilea, empezó Jesús a llamar a sus primeros seguidores para enseñarles a vivir con su estilo de vida, y a colaborar con Él en la gran tarea de hacer la vida más humana. Hoy Jesús sigue llamando. Si no escuchamos su llamada y Él no ‘va delante de nosotros’, ¿hacia dónde se dirigirá el cristianismo?

            Por los caminos de Galilea se fue gestando la primera comunidad de Jesús. Sus seguidores viven junto a Él una experiencia única. Su presencia lo llena todo. Él es el centro. Con Él aprenden a vivir acogiendo, perdonando, curando la vida y despertando la confianza en el amor insondable de Dios. Si no ponemos, cuanto antes, a Jesús en el centro de nuestras comunidades, nunca experimentaremos su presencia en medio de nosotros.

            Si volvemos a Galilea, la ‘presencia invisible’ de Jesús resucitado adquirirá rasgos humanos al leer los relatos evangélicos, y su ‘presencia silenciosa’ recobrará voz concreta al escuchar sus palabras de aliento.

José Antonio Pagola (2014)

 

 

+ Otras Noticias
+ Agenda Arquidiocesana
ENLACES
ENLACES
Calendario
    Febrero 2024
  • D
  • L
  • M
  • M
  • J
  • V
  • S
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ARZOBISPADO DE HUANCAYO © 2024
Dir. Jr. Puno # 430 - Hyo. Telef. - Fax: +51 064 239189
e-mails:arzohyo@gmail.com - Secretaria
      arzocomunicacion@gmail.com - Oficina de Comunicaciones
Area Contactenos - Comunicaciones