Jueves, 21 de Septiembre del 2017
$('#sl1').before('<div id="nav1">').cycle({
    fx: 'fade',
    speed: 300,
    timeout:  4376,
   	pager:  '#nav1'     }); 
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
+ homilias mensajes
CONVERTIRNOS... DAR BUENOS FRUTOS...
arzobispadodehuancayo.org/?idt=12&id=1876&web=homilias-mensajes

3º Domingo de Cuaresma, ciclo C: 28 de febrero del 2016

Ex 3,1-15  -  1Cor 10,1-12  -  Lc 13,1-9

 

CONVERTIRNOS… DAR BUENOS FRUTOS…

   Las desgracias que hay por obra humana o por desastres naturales,

no son “castigo divino” como muchas veces escuchamos decir.

Dios no anda castigando a sus hijos por los pecados que cometen.

Dios compasivo quiere que nos convirtamos y demos buenos frutos.

 

Conversión: don de Dios y tarea humana

   Cuando le informan que Pilato -representante del imperio romano-

asesinó brutalmente a unos galileos, Jesús no denuncia esa crueldad;

tampoco pide a la gente responder a ese acto criminal con violencia.

Para Jesús, aquellas víctimas no eran más pecadores que los demás,

por eso les dice: si ustedes no se convierten, acabarán como ellos.

   Todos necesitamos convertirnos, cambiar nuestra manera de pensar,

salir de nuestro egoísmo, solidarizarnos con los que sufren, perdonar,

amar incluso al opresor para que se convierta y pida perdón; pues

el cambio viene de los insignificantes, de ellos es el Reino (Lc 12,32):

Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, porque

amamos a los hermanos. Quien no ama permanece en la muerte.

Quien odia a su hermano es asesino, y ya saben ustedes

que ningún asesino puede tener la vida eterna (1Jn 3,13ss).

   Actualmente, hay personas que viven en un callejón sin salida:

*niños y niñas víctimas de la prostitución y del trabajo infantil

*jóvenes atrapados por el narcotráfico, la delincuencia, corrupción…

*hijos “huérfanos” de padres que viven pero están separados…

*niños, jóvenes y adultos que sobreviven mendigando una limosna…

*trabajadores que escupen sangre para que otros vivan mejor

*ancianos abandonados porque son una carga familiar…

   Ante éstos y otros problemas, Jesús nos dice: conviértanse

Ahora bien, siendo la conversión don de Dios y respuesta humana,

pidamos al Señor la capacidad de: -ver la opresión de los débiles,

-oír el grito de los pobres, -conocer el sufrimiento de los marginados,

-liberar a las personas oprimidas dándoles vida plena (1ª lectura).

 

Señor, déjala todavía este año… tal vez así dé fruto

   Han pasado los años y la higuera -la viña del Señor- no da fruto.

Los hombres y las mujeres de Israel y de Judá son la viña del Señor:

Dios espera de ellos derecho y solo encuentra asesinatos,

espera justicia y solo escucha gritos de dolor (Is 5,1-7).

   Para Jesús debió ser desalentador encontrar a muchas personas

que escuchan sus enseñanzas, pero no dan señales de conversión.

Como no cambian ni se arrepienten… ¿será mejor cortarlas?

   También en nuestros días, hay cristianos estériles que no dan fruto,

siguen ocupando inútilmente un lugar en la sociedad y en la Iglesia.

Entonces, los que se creen “justos y buenos” gritan: ¡Que los corten!

   Mientras éstos gritan, abramos el Evangelio para ver que hay:

*leprosos excluidos por la sociedad y la religión…

*pecadores despreciados por los expertos en materia religiosa…

*mujeres de mala vida condenadas a morir apedreadas…

*discípulos que discuten para saber quién es el más importante…

en estos casos, ¿será mejor cortarlos?, ¿quién lanza la primera piedra?

   Felizmente, el viñador intercede para salvar la higuera estéril y dice:

Señor, déjala todavía este año, cavaré alrededor y le pondré abono,

tal vez así dé fruto. Si no, el año que viene la cortarás.

Con la frase tal vez empieza el tiempo de espera, pero ¿hasta cuándo?

   Después de tantos siglos de evangelización, examinémonos:

*¿Hasta cuándo dejaremos de lado las enseñanzas y obras de Jesús,

  para seguir las costumbres y tradiciones humanas (Mc 7,8).

*¿Hasta cuándo, al entrar en un templo, estará la lista de los precios:

  bautismo, tanto… intención de misa, tanto? (Francisco, 21/11/2014).

*Siendo la Eucaristía fuente y culmen de la vida cristiana (LG, n.11),

  ¿hasta cuándo tendrá precio, dependiendo si es rezada o cantada?

*¿Hasta cuándo se dará más importancia a los trámites burocráticos,

  cuando se trata de los sacramentos del Bautismo y Matrimonio?

*¿Hasta cuándo la ofrenda que se presenta durante el ofertorio será

  un simple ritualismo, dejando de lado el sufrimiento de los pobres?

*¿Hasta cuándo daremos preferencia a los adornos superfluos…

  y a los objetos preciosos… en vez de alimentar al que tiene hambre,

  vestir al desnudo, acoger al forastero? (Juan Pablo II, SRS, n.31).

   De nada vale decir mañana lo haremos… y mañana decir lo mismo.

¿Qué nos impide poner fin a estos problemas “hoy” mismo?  

J. Castillo A.


ANTES QUE SEA TARDE

   Había pasado ya bastante tiempo desde que Jesús se había presentado en su pueblo de Nazaret como Profeta, enviado por el Espíritu de Dios para anunciar a los pobres la Buena Noticia. Sigue repitiendo incansable su mensaje: Dios está ya cerca, abriéndose camino para hacer un mundo más humano para todos.

   Pero es realista. Jesús sabe bien que Dios no puede cambiar el mundo sin que nosotros cambiemos. Por eso se esfuerza en despertar en la gente la conversión: Convertíos y creed en esta Buena Noticia. Ese empeño de Dios en hacer un mundo más humano será posible si respondemos acogiendo su proyecto.

   Va pasando el tiempo y Jesús ve que la gente no reacciona a su llamada como sería su deseo. Son muchos los que vienen a escucharlo, pero no acaban de abrirse al “Reino de Dios”. Jesús va a insistir. Es urgente cambiar antes que sea tarde.

   En cierta ocasión cuenta una pequeña parábola. Un propietario de un terreno tiene plantada una higuera en medio de su viña. Año tras año, viene a buscar fruto en ella y no lo encuentra. Su decisión parece la más sensata: la higuera no da fruto y está ocupando inútilmente un terreno, lo más razonable es cortarla.

   Pero el encargado de la viña reacciona de manera inesperada. ¿Por qué no dejarla todavía? Él conoce aquella higuera, la ha visto crecer, la ha cuidado, no la quiere ver morir. Él mismo le dedicará más tiempo y más cuidados, a ver si da fruto.

   El relato se interrumpe bruscamente. La parábola queda abierta. El dueño de la viña y su encargado desaparecen de escena. Es la higuera la que decidirá su suerte final. Mientras tanto, recibirá más cuidados que nunca de ese viñador que nos hace pensar en Jesús, el que ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.

   Lo que necesitamos hoy en la Iglesia no es solo introducir pequeñas reformas, promover el “aggiornamento” o cuidar la adaptación a nuestros tiempos. Necesitamos una conversión a nivel más profundo, un “corazón nuevo”, una respuesta responsable y decidida a la llamada de Jesús a entrar en la dinámica del Reino de Dios.

   Hemos de reaccionar antes que sea tarde. Jesús está vivo en medio de nosotros. Como el encargado de la viña, Él cuida de nuestras comunidades cristianas, cada vez más frágiles y vulnerables. Él nos alimenta con su Evangelio, nos sostiene con su Espíritu.

   Hemos de mirar el futuro con esperanza, al mismo tiempo que vamos creando ese clima nuevo de conversión y renovación que necesitamos tanto y que los decretos del Concilio Vaticano II no han podido hasta hora consolidar en la Iglesia.   

José Antonio Pagola (2013)

 

 

+ Otras Noticias
+ Agenda Arquidiocesana
ENLACES
ENLACES
Calendario
    Setiembre 2017
  • D
  • L
  • M
  • M
  • J
  • V
  • S
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
  • 30
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ARZOBISPADO DE HUANCAYO © 2017
Dir. Jr. Puno # 430 - Hyo. Telef. - Fax: +51 064 239189
e-mails:arzohyo@gmail.com - Secretaria
      arzocomunicacion@gmail.com - Oficina de Comunicaciones
Area Contactenos - Comunicaciones