Domingo, 18 de Febrero del 2018
$('#sl1').before('<div id="nav1">').cycle({
    fx: 'fade',
    speed: 300,
    timeout:  4999,
   	pager:  '#nav1'     }); 
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
+ homilias mensajes
4º Domingo, Tiempo Ordinario, ciclo B: 28 de enero del 2018
arzobispadodehuancayo.org/?idt=12&id=3569&web=homilias-mensajes


ENSEÑAR Y SANAR COMO HACE JESÚS

   Ojalá los “creyentes” -que decimos una cosa pero hacemos otra-

oigamos la denuncia del profeta Isaías que tiene mucha actualidad:

Los jefes son bandidos… amigos de ladrones… se dejan sobornar…

corren detrás de los regalos… no hacen justicia a los huérfanos…

ni les importan los derechos de las viudas (Is 1,23).

   Muy diferente el ejemplo de Jesús. Un sábado va a la sinagoga,

donde enseña con autoridad y no como los maestros de la ley.

También libera a su pueblo de un sistema religioso opresor.

 

Jesús enseña con autoridad


   Los escribas (llamados también doctores, maestros, letrados),

son “expertos” en el conocimiento e interpretación de la Ley.

Con el paso de los años se había elaborado cantidad de preceptos

(morales, económicos y culturales), para controlar la vida del pueblo.

Eran pesadas cargas puestas sobre las espaldas de la gente (Mt 23,4).

   Para Jesús lo más importante es la vida, sobre todo de los pobres:

-sana a un hombre que tiene un espíritu impuro (Evangelio de hoy),

-afirma que el sábado se hizo para el hombre y no al revés (Mc 2,27s),

-anuncia que su misión es hacer el bien y salvar la vida (Mc 3,4).

   Los que preferimos seguir con nuestras costumbres religiosas,

ajenas a las enseñanzas de Jesús, reflexionemos en el siguiente texto:

Este pueblo me honra con la boca, pero su corazón está lejos de mí.

El culto que me dan es inútil, sus enseñanzas son preceptos humanos.

Dejan el mandato de Dios para seguir sus tradiciones (Mc 7,6ss).

   Los cristianos debemos anunciar el Evangelio con el ejemplo,

como lo dice Pablo VI: Será sobre todo mediante su conducta,

mediante su vida, como la Iglesia evangelizará al mundo,

es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo,

de pobreza y despego de los bienes materiales,

de libertad frente a los poderes del mundo,

en una palabra: de santidad (“Anuncio del Evangelio”, 1975, n.41).


Jesús sana y libera de la opresión


   En la época de Jesús, los judíos que viven fuera de Jerusalén,

se reúnen el sábado en la sinagoga del pueblo,

para escuchar textos de la Sagrada Escritura… y para las oraciones.    

   Ahora bien, según las normas de pureza e impureza,

la sinagoga es un lugar sagrado reservado a “los buenos y piadosos”,

que cumplen las enseñanzas de los escribas… y las costumbres.

A ese lugar no podían entrar los impuros, los pecadores, los leprosos...

   Sin embargo, según el texto de Marcos, en la sinagoga de Cafarnaún

está precisamente un hombre que tiene un espíritu inmundo.

¿Cómo es posible que una persona impura esté en un lugar sagrado?

¿No será que ese sistema religioso está contaminado y pervertido?

Quizás por eso, aquel hombre enfermo grita y le dice a Jesús:

¿Por qué te metes con nosotros? ¿Has venido a destruirnos?...  

   Jesús no viene a destruir, viene: -a liberarnos de todo poder opresor…

-a valorar nuestra dignidad humana, pues somos imágenes de Dios…

-a expulsar las fuerzas del mal… -a proclamar una Buena Noticia…

-a revelarnos el verdadero rostro de Dios que es amigo de la vida.

    Jesús viene también a enseñar no solo con palabras sino con obras,

por eso, cuando envía a sus discípulos les da poder y autoridad

para proclamar el Reinado de Dios y sanar enfermos (Lc 9,2;  10,9).

   Hoy en día, las fuerzas del mal están en nosotros y en la sociedad.

Pero, ¿somos capaces de descubrirlas, desenmascararlas, liberarnos?

¿Quiénes son los que se aprovechan del consumismo esclavizador?

¿Cómo es posible que en nuestro país con tantos millones de católicos,

elijamos autoridades corruptas que roban con tal que hagan obras?

¿Hasta cuándo el actual modelo económico, el afán por la riqueza,

la industrialización salvaje… seguirán destruyendo la vida:

de las personas, de los pueblos y de la madre tierra? (DA, n.473).

   En Puerto Maldonado (19/I/2018), el Papa Francisco dijo: El oro

se puede convertir en un falso dios que exige sacrificios humanos.

Los falsos dioses, los ídolos de la avaricia, del dinero, del poder,

lo corrompen todo. Corrompen la persona y las instituciones,

también destruyen el bosque. Jesús decía que hay demonios que,

para expulsarlos, exigen mucha oración (Encuentro con la población).

   Para acabar con la corrupción: -empecemos por nuestras familias,

por las pequeñas comunidades de base, -renunciemos a lo superfluo,

-dejémonos evangelizar por los que viven de manera sencilla. J.C.A

 

CURADOR


   Según Marcos, la primera actuación pública de Jesús fue la curación de un hombre poseído por un espíritu maligno en la sinagoga de Cafarnaún. Es una escena sobrecogedora, narrada para que, desde el comienzo, los lectores descubran la fuerza curadora y liberadora de Jesús.

   Es sábado y el pueblo se encuentra reunido en la sinagoga para escuchar el comentario de la Ley explicado por los escribas. Por primera vez Jesús va a proclamar la Buena Noticia de Dios, precisamente, en el lugar donde se enseña oficialmente al pueblo las tradiciones religiosas de Israel.

   La gente queda sorprendida al escucharle. Tienen la impresión de que hasta ahora han estado escuchando noticias viejas, dichas sin autoridad. Jesús es diferente. No repite lo que ha oído a otros. Habla con autoridad. Anuncia con libertad y sin miedos a un Dios Bueno.

   De pronto un hombre se pone a gritar: ¿Has venido a destruirnos? Al escuchar el mensaje de Jesús, se ha sentido amenazado. Su mundo religioso se le derrumba. Se nos dice que está poseído por un “espíritu inmundo”, hostil a Dios. ¿Qué fuerzas extrañas le impiden seguir escuchando a Jesús? ¿Qué experiencias dañinas y perversas le bloquean el camino hacia el Dios Bueno que anuncia Jesús?

   Jesús no se acobarda. Ve al pobre hombre oprimido por el mal, y grita: ¡Cállate y sal de este hombre! Ordena que se callen esas voces malignas que no le dejan encontrarse con Dios ni consigo mismo. Que recupere el silencio que sana lo más profundo del ser humano.

   El narrador describe la curación de manera dramática. En un último esfuerzo por destruirlo, el espíritu lo retorció violentamente y, dando un grito fuerte alarido, salió de él. Jesús ha logrado liberar al hombre de su violencia interior. Ha puesto fin a las tinieblas y al miedo a Dios. En adelante podrá escuchar la Buena Noticia de Jesús.

   No pocas personas viven en su interior de imágenes falsas de Dios que les hacen vivir sin dignidad y sin verdad. Lo sienten, no como una presencia amistosa que invita a vivir de manera creativa, sino como una sombra amenazadora que controla su existencia. Jesús siempre empieza a curar liberando de un Dios opresor.

   Sus palabras despiertan la confianza y hacen desaparecer los miedos. Sus parábolas atraen hacia el amor a Dios, no hacia el sometimiento ciego a la ley. Su presencia hace crecer la libertad, no las servidumbres; suscita el amor a la vida, no el resentimiento. Jesús cura porque enseña a vivir solo de la bondad, el perdón y el amor, que no excluye a nadie. Sana porque libera del poder de las cosas, del autoengaño y de la egolatría.


José Antonio Pagola (2012)



+ Otras Noticias
+ Agenda Arquidiocesana
ENLACES
ENLACES
Calendario
    Febrero 2018
  • D
  • L
  • M
  • M
  • J
  • V
  • S
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ARZOBISPADO DE HUANCAYO © 2018
Dir. Jr. Puno # 430 - Hyo. Telef. - Fax: +51 064 239189
e-mails:arzohyo@gmail.com - Secretaria
      arzocomunicacion@gmail.com - Oficina de Comunicaciones
Area Contactenos - Comunicaciones