Miércoles, 21 de Febrero del 2024
$('#sl1').before('<div id="nav1">').cycle({
    fx: 'fade',
    speed: 300,
    timeout:  6698,
   	pager:  '#nav1'     }); 
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo Documentario de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
Archivo de Prensa de la Conferencia Episcopal Peruana
+ homilias mensajes
16º Domingo, Tiempo Ordinario, ciclo C: 21 de julio del 2019
arzobispadodehuancayo.org/?idt=12&id=5037&web=homilias-mensajes



ACOGER Y ESCUCHAR A JESÚS


   Cuando la indiferencia se va generalizando en nuestra sociedad,

hacen falta personas que acogen a los forasteros, a los migrantes…

como Marta: Acoge en su casa a Jesús que va de viaje a Jerusalén.

   También, cuando vivimos prisioneros de un activismo agotador,

necesitamos detenernos y -en el silencio- dar sentido a nuestra vida.

Eso hace María: Sentada a los pies de Jesús, escucha sus palabras.

   Se trata de escuchar y practicar el mensaje de Jesús, unidos a Él.

 

Marta acoge a Jesús en su casa


   Con este gesto de acogida, Marta -igual que el samaritano-

hace de Jesús su prójimo, le da hospitalidad, se preocupa de Él;

y, como buena ama de casa, realiza muchas tareas.  

   En aquel tiempo, la situación de las mujeres era muy lamentable.

Viven como esclavas de sus esposos. Ignoran las Sagradas Escrituras.

Constantemente son sospechosas de impureza ritual

y, por eso mismo, son marginadas por la religión y por la sociedad.

Además de ser valoradas solo como instrumento de fecundidad,

están obligadas a realizar todas las tareas del hogar.

   Marta, agotada por tanto trabajo, se acerca a Jesús y le dice:

Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola para atender?

Dile que me ayude.

¿Pedir ayuda para someter al prójimo a vivir de prisa y sin tiempo?

¿Quiénes sacan provecho de tantas propagandas superfluas?

¿No será mejor vivir de una manera más sencilla?


   La respuesta de Jesús es sorprendente: No critica su acogida,

tampoco pone en duda la importancia de las tareas que hace.

Pero Jesús no quiere ver personas esclavas, nerviosas, inquietas.

Por eso, repitiendo cariñosamente su nombre, le dice con simpatía:

Marta, Marta: andas inquieta y nerviosa con tantas cosas

   Necesitamos ordenar nuestra vida, como hace su hermana María:

postergar lo secundario, elegir lo importante, buscar la paz interior.


María escucha las palabras de Jesús


   Jesús busca liberar a las mujeres esclavizadas por el trabajo diario,

y acepta que María, sentada a sus pies, escuche sus enseñanzas;

de esta manera, rompe los esquemas machistas de escribas y fariseos.

Sentarse a los pies, es el gesto del discípulo con relación a su maestro,

así lo dice Pablo: He sido educado a los pies de Gamaliel (Hch 22,3).

   Examinemos el lugar que ocupa la Buena Noticia y obras de Jesús

en nuestra vida personal, en la familia y en nuestras comunidades.

No vaya suceder que damos más importancia a ceremonias religiosas,

dejando de lado la voz del Padre que nos sigue diciendo:

Éste es mi Hijo amado. Escúchenle (Lc 9,35).

   Examinemos también si formamos discípulos/as como hace Jesús:

Mientras camina por ciudades y pueblos,

anuncia la Buena Noticia del Reinado de Dios.

Le acompañan los Doce apóstoles, y también varias mujeres (…),

que les atienden con sus bienes (Lc 8,1-3). Ciertamente,

se trata de las mujeres discípulas en la vida pública de Jesús.

 

Escuchar las palabras de Jesús y ponerlas en práctica



   Para nosotros, escuchar las palabras de Jesús es fundamental,

siempre y cuando las practiquemos, como dice el mismo Jesús:

Quien escucha mis palabras y las pone en práctica,

se parece a uno que construye su casa (…) sobre la roca.

En cambio, el que escucha mis palabras y no las pone en práctica,

se parece a uno que construye su casa sobre la arena (Lc 6,46ss).

   Sigamos reflexionando en el mensaje del Evangelio de hoy,

teniendo presente el ejemplo de las primeras comunidades cristianas:

Los Doce apóstoles reúnen a todos los discípulos y les dicen:

No es justo que descuidemos el anuncio de la Palabra de Dios,

para servir a la mesa (distribución diaria de alimentos a las viudas).

Hermanos, elijan entre ustedes a siete hombres de buena fama,

llenos del Espíritu Santo y de prudencia, para encargarles esa tarea.

Nosotros seguiremos orando y anunciando la Palabra de Dios.

Todos aprueban la propuesta y eligen a siete diáconos (Hch 6,1-4).

   Por su parte, San Juan Crisóstomo (349-407) nos dice:

Al volver a tu casa prepara dos mesas: una la de los alimentos,

la otra de la Sagrada Escritura (…) para que tus hijos la escuchen.

Así harás de tu casa una Iglesia (Homilía sobre Gen 6,2). J. Castillo 


 

NADA HAY MAS NECESARIO


   El episodio es algo sorprendente. Los discípulos que acompañan a Jesús han desaparecido de la escena. Lázaro, el hermano de Marta y María, está ausente. En la casa de la pequeña aldea de Betania, Jesús se encuentra a solas con dos mujeres que adoptan ante su llegada dos actitudes diferentes.

   Marta, que sin duda es la hermana mayor, acoge a Jesús como ama de casa, y se pone totalmente a su servicio. Es natural. Según la mentalidad de la época, la dedicación a las faenas del hogar era tarea exclusiva de la mujer.

   María, por el contrario, la hermana más joven, se sienta a los pies de Jesús para escuchar su Palabra. Su actitud es sorprendente pues está ocupando el lugar propio de un “discípulo” que solo correspondía a los varones.

   En un momento determinado, Marta, absorbida por el trabajo y desbordada por el cansancio, se siente abandonada por su hermana e incomprendida por Jesús: Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola con el servicio? Dile que me eche una mano. ¿Por qué no manda a su hermana que se dedique a las tareas propias de toda mujer y deje de ocupar el lugar reservado a los discípulos varones?

   La respuesta de Jesús es de gran importancia. Lucas la redacta pensando probablemente en las desavenencias y pequeños conflictos que se producen en las primeras comunidades a la hora de fijar las diversas tareas: Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es necesaria. María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán.

   En ningún momento critica Jesús a Marta su actitud de servicio, tarea fundamental en todo seguimiento a Jesús, pero le invita a no dejarse absorber por su trabajo hasta el punto de perder la paz. Y recuerda que la escucha de su Palabra ha de ser lo prioritario para todos, también para las mujeres, y no una especie de privilegio de los varones.

   Es urgente hoy entender y organizar la comunidad cristiana como un lugar donde se cuida, antes de nada, la acogida del Evangelio en medio de la sociedad secular y plural de nuestros días. Nada hay más importante. Nada más necesario. Hemos de aprender a reunirnos mujeres y varones, creyentes y menos creyentes, en pequeños grupos para escuchar y compartir juntos las palabras de Jesús.

   Esta escucha del Evangelio en pequeñas “células” puede ser hoy la “matriz” desde la que se vaya regenerando el tejido de nuestras parroquias en crisis. Si el pueblo sencillo conoce de primera mano el Evangelio de Jesús, lo disfruta y lo reclama a la jerarquía, nos arrastrará a todos hacia Jesús.     

           

José Antonio Pagola (2013)

+ Otras Noticias
+ Agenda Arquidiocesana
ENLACES
ENLACES
Calendario
    Febrero 2024
  • D
  • L
  • M
  • M
  • J
  • V
  • S
  •  
  •  
  •  
  •  
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13
  • 14
  • 15
  • 16
  • 17
  • 18
  • 19
  • 20
  • 21
  • 22
  • 23
  • 24
  • 25
  • 26
  • 27
  • 28
  • 29
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ARZOBISPADO DE HUANCAYO © 2024
Dir. Jr. Puno # 430 - Hyo. Telef. - Fax: +51 064 239189
e-mails:arzohyo@gmail.com - Secretaria
      arzocomunicacion@gmail.com - Oficina de Comunicaciones
Area Contactenos - Comunicaciones